Gazpacho Manchego

English below!

¡Bienvenido de nuevo! ¿Est√°s preparado para algo diferente? Despu√©s de dos recetas inspiradas en Am√©rica Latina, hoy tenemos una receta europea. Y adem√°s, una receta muy tradicional de la parte de Espa√Īa en la que vivo.

Es posible que ya conozcas un plato que se llama “gazpacho” que es una sopa fr√≠a de Andaluc√≠a, hecha principalmente de tomate, pan, ajo y aceite de oliva. Me gusta mucho esta sopa, pero no es de lo que estoy hablando hoy.

El gazpacho manchego es un tipo de guiso y que yo sepa, no tiene nada que ver con la sopa andaluza. De verdad, no entiendo el significado de “gazpacho” en este nombre. Pero bueno, es el nombre, as√≠ que dejar√© de hacer preguntas y seguir√© adelante.

¿Qu√© es el gazpacho manchego?

Este guiso proviene principalmente del interior de Espa√Īa, en concreto de La Mancha y parte de Valencia (puedes verlo m√°s espec√≠ficamente en la im√°gen). Es un guiso bastante b√°sico hecho de carne, pimiento rojo, tomate, cebolla, ajo, especias, caldo y un tipo de pan. Pero si miramos con lupa, veremos que entre estos hay algunos ingredientes interesantes...

La pebrella

Esta planta es originaria de la provincia de Valencia, y es de la misma familia del tomillo. No creo que esté disponible en los supermercados fuera de esta zona, pero para mi el sabor es tan parecido al tomillo que podrías sustituirlo sin problemas. Si no te gusta el tomillo tal vez este plato no sea para ti porque tiene un sabor muy fuerte. Pero, aunque estoy segura que no sería considerado como un auténtico gazpacho manchego sin esta hierba, si quieres cambiarla por orégano o un poquito de romero, creo que estaría bien.

La carne

Este es un plato t√≠pico campestre, as√≠ que tradicionalmente se hace con “carne de caza” como conejo, pollo, liebre o perdiz. En Valencia es muy f√°cil encontrar conejo en el supermercado porque es uno de los ingredientes principales de una paella aut√©ntica, y la paella tiene su origen en Valencia. Por esta raz√≥n, us√© una mezcla de pollo y conejo para este plato.

Nunca había cocinado conejo antes, y no creo que lo vuelva a usar. Un conejo no lleva mucha carne y en mi opinión tampoco tiene mucho sabor. Después de hacer este plato con ambas carnes puedo decir con confianza que con solo el pollo, el resultado sería bastante similar.

El pan √°cimo

Como ver√°s, el guiso incluye trozos de un pan especial llamado tortas cence√Īas. Este pan es muy fino y crujiente, contiene solamente harina, sal y agua y est√° horneado sobre brasas y ceniza. Se come desde la √©poca romana, tradicionalmente por los pastores, quienes lo llevaban durante muchas horas mientras trabajaban y lo com√≠an en el campo con un guiso como este.

Aqu√≠ puedes encontrar tortas cence√Īas en cada supermercado, pero fuera de Espa√Īa podr√≠a ser m√°s dif√≠cil. Sugerir√≠a usar otro pan √°cimo en su lugar, preferiblemente “matzoh” o alguna galleta salada similar. Algo b√°sico, fino y crujiente. Lo √ļnico es que necesitas tener cuidado de la sal y si el pan que usas tiene un sabor salado, no pongas nada de sal en el guiso hasta el √ļltimo momento, para que puedas usar solo lo necesario.

Preparar el gazpacho manchego (para 4 o 5 personas)

Aceite de oliva virgen extra
1kg tu “carne de caza” preferida (troceada, con huesos)
1 hoja de laurel
1 cebolla
4 dientes de ajo
1 pimiento rojo
2 tomates
Especias: pebrella / tomillo, pimienta negra, clavo molido, nuez moscada molida
150 g o un paquete de tortas cence√Īas / pan √°cimo
Sal

Antes de hacer este plato v√≠ este v√≠deo de la receta de un monje que vive en las monta√Īas de Valencia. Es un buen v√≠deo para entender los pasos, y para ser honesta, despu√©s de verlo no segu√≠ una receta verdadera, m√°s lo hice de memoria. Te dir√© los pasos pero sugerir√≠a que veas el v√≠deo para entender mejor la textura del pan y c√≥mo luce el plato terminado.

Primero cog√≠ una olla lo bastante grande para toda la carne y la llen√© con suficiente agua para cubrir la carne cuando la a√Īada. Pero no a√Īad√≠ la carne a√ļn. Solo puse la hoja de laurel en el agua con una gran pizca de sal y lo puse a hervir.

Mientras el agua se calentaba, fre√≠ la carne en un sart√©n con aceite caliente hasta que estuviera dorada por todas partes, pero no completamente cocinada. Hice esto en dos tandas por el tama√Īo del sart√©n.

Una vez que la carne estuvo dorada y el agua estaba hirviendo, puse la carne en la olla, baj√© el fuego y dej√© a hervir a fuego lento durante unos 20 minutos. Este tiempo depende del tama√Īo de los trozos de carne que tengas, pero lo importante es que la carne est√© completamente cocida.

Cuando la carne estuvo cocida, la quité de la olla y dejé enfriar un poco en un plato. Y muy importante - conservé el agua de cocción porque se había convertido en un buen caldo y la necesitaría para el guiso.

Bueno. Mientras la carne se cocinaba y enfriaba un poquito, hice el sofrito. Piqué finamente la cebolla, el ajo y el pimiento rojo y los freí en una olla grande hasta que todo estuviera blando.

Cort√© los tomates bien finos y los a√Īad√≠ al sofrito. Mezcl√© todo y dej√© cocinar a fuego bajo durante unos 30 minutos, agregando las especias despu√©s de 15 minutos.

Una nota sobre las especias: No s√© las cantidades de las especias porque us√© una mezcla ya hecha. Y de verdad, al fin ¡solo podr√≠a notar la pebrella! As√≠ que solo puedo dar unos consejos generales: ve con cuidado con el clavo y nuez moscada, pero lo m√°s importante es que tengas un equilibrio de sabores, y para lograr esto, necesitas probar. Probar, probar, probar. No puedes quitar una especia, pero es f√°cil a√Īadir m√°s.

Volvamos a la cocina. Mientras el sofrito se cocinaba, quité toda la carne de los huesos. Es mucho más cómodo comer este plato con carne en tiras, sin huesos. Fue en ese momento que noté la poca carne que tiene un conejo. Además, y sé que es un cliché, la carne se parece tanto al pollo que, después de mechar, no podría diferenciar entre los dos ni por vista ni por gusto.

El √ļltimo paso de esta receta es combinar todos los componentes. Al sofrito le puse la carne mechada y unas cucharadas del agua de cocci√≥n y lo mezcl√© bien.

Entonces vino la parte extra√Īa...vaci√© el paquete de tortas cence√Īas encima de la mezcla, a√Īad√≠ m√°s caldo para cubrir todo, mezcl√© de nuevo y lo dej√© cocinar a fuego bajo durante unos 30 minutos.

A veces los revolv√≠a y a√Īad√≠a m√°s caldo porque el pan hab√≠a absorbido mucho l√≠quido. A√Īad√≠ sal poco a poco y si no hab√≠a usado la mezcla de especias ya hecha, habr√≠a ajustado las especias tambi√©n.

Cocin√© hasta que el pan tuviera la textura de hojas de lasa√Īa bien cocido y hubiera bastante caldo para que se pareciera un guiso. ¡Hecho!

Mis reflexiones

Ya he compartido mis opiniones sobre los ingredientes, y lo que har√≠a diferente la pr√≥xima vez, pero siendo sincera, no har√© este plato de nuevo. Finalmente estuvo “bien” pero nada m√°s.

El sabor de la pebrella / tomillo era muy fuerte, y aunque us√© cuatro veces la cantidad de ajo que el monje, esta hierba domin√≥ todo lo dem√°s. El pan fue la cosa m√°s interesante de este plato y fue muy curioso comer galletas empapadas, pero parec√≠an trozos de pasta gruesa sin sabor as√≠ que no aport√≥ nada nuevo, nada diferente. El √ļnico momento de “¡guau!” que tuve fue cuando puse el pan en el guiso, porque fue algo muy inusual.

Pero bueno, estoy muy contenta de haber hecho un plato tan auténtico, campestre, antiguo de la región en que vivo, con ingredientes nuevos para mi, y me dió otra excusa para escribir un artículo.

Espero que hayas disfrutado leyendo esta receta. Recuerda que puedes seguir @en.mi.boca en Instagram para más fotos, novedades y para sugerir recetas y platos. También puedes comentar al final de este artículo.

Escribir sobre el pan empapado me ha dado ganas de mojar una galleta en una taza de t√©. ¿C√≥mo se dice “put the kettle on!” en espa√Īol?

(16 correcciones de mi profesora)

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Gazpacho Manchego

Welcome back! Are you ready for something different? After two recipes inspired by Latin America, today we have a European recipe. And what’s more, a very traditional recipe from the part of Spain that I live in.

It’s possible you already know of a dish called “gazpacho”, which is a cold soup from Andalusia, made mainly of tomato, bread, garlic and olive oil. I really like this soup, but it’s not what I’m talking about today.

Gazpacho manchego is a type of stew and as far as I know, it has nothing to do with the Andalusian soup. In truth, I don’t understand the meaning of “gazpacho” in this name. But you know, it’s the name, so I’ll stop asking questions and get on with it.

What is gazpacho manchego?

This stew mainly comes from inland Spain, specifically from La Mancha and part of Valencia (you can see more precisely in the image). It’s a pretty basic stew made from meat, red pepper, tomato, onion, garlic, spices, stock and a kind of bread. But if we take a closer look, we will see that among them are some interesting ingredients…

Pebrella

This plant comes from the province of Valencia and is from the same family as thyme. I don’t think it’s available in supermarkets outside of this area, but to me the flavour is so similar to thyme that you could substitute it without problem. If you don’t like thyme, this dish may not be for you because it’s a strong flavour. But, although I’m sure it wouldn’t be considered an authentic gazpacho manchego without this herb, if you want to swap it for oregano or a bit of rosemary, I think it would be fine.

The meat

This is a typical countryside dish, and so traditionally it’s made with “hunted meat” (or game), like rabbit, chicken, hare or partridge. In Valencia it’s really easy to find rabbit in the supermarket because it’s one of the main ingredients of an authentic paella, and paella has its origins in Valencia. For this reason, I used a mixture of chicken and rabbit for this dish.

I had never cooked rabbit before, and I don’t think I’ll use it again. A rabbit doesn’t have much meat and in my opinion it doesn’t have much flavour either. After making this dish with both meats I can say with confidence that the result would be pretty much the same with just chicken.

Unleavened bread

As you will see, the stew includes pieces of a special bread called “tortas cence√Īas”. This bread is very thin and crunchy, contains only flour, salt and water, and is baked over coals and ash. It has been eaten since Roman times, traditionally by shepherds, who carried it for many hours while they worked, and they ate it in the fields with a stew like this one.

Here you can find tortas cence√Īas in every supermarket, but outside of Spain it would be more difficult. I would suggest using a different unleavened bread in its place, preferably matzoh or a similar savoury cracker. Something basic, thin and crunchy. The only thing is you need to be careful about is the salt, and if the cracker that you use has a salty flavour, don’t put any salt in the stew until the last minute, so you can just use what you need.

Preparing the gazpacho manchego (for 4 or 5 people)

Extra virgin olive oil
1kg of your chosen meat (in pieces, on the bone)
1 bay leaf
1 onion
4 cloves of garlic
1 red pepper
2 tomatoes
Spices: paprika, pebrella / thyme, black pepper, ground cloves, ground nutmeg
150g or one packet of tortas cence√Īas / unleavened bread
Salt

Before making this dish I watched this video of the recipe by a monk that lives in the Valencian mountains. It’s a good video for understanding the steps and to be honest, after watching it I didn’t follow a real recipe, but made it from memory. I will tell you the steps but I suggest you watch the video to better understand the texture of the bread and how the finished dish looks.

First I got a saucepan big enough for all of the meat and I filled it with enough water to cover the meat. But I didn’t add the meat yet. I just put the bay leaf in the water with a big pinch of salt and set it to boil.

While the water was heating, I fried the meat in a frying pan with hot oil until it was browned all over, but not completely cooked. I did this in two batches because of the size of the frying pan.

Once the meat was browned and the water was boiling, I put the meat in the saucepan, turned the heat down and left it to simmer for about 20 minutes. This time depends on the size of the pieces of meat that you have, but the important thing is that the meat is completely cooked.

When the meat was cooked I removed it from the water and left it to cool a little on a plate. And very importantly - I kept the cooking water because it had turned into a nice stock and I would be needing it for the stew.

Right. While the meat was cooking and cooling a bit, I made the “sofrito” (saut√©d vegetable mix). I finely chopped the onion, garlic and red pepper and fried them in a big pan until they were soft.

I cut the tomatoes quite small and added them to the sofrito. I mixed everything and left it to cook on a low heat for about 30 minutes, adding the spices after 15 minutes.

A note about the spices: I don’t know the quantities of the spices because I used a premade mix. And to be honest, in the end I could only taste the pebrella! So I can only give some general advice: be careful with the cloves and nutmeg, but the most important thing is to have a balance of flavours, and to achieve this you need to taste. Taste, taste, taste. You can’t remove a spice, but it’s easy to add more.

Let’s get back to the kitchen. While the sofrito was cooking, I removed the meat from the bones. It’s much nicer to eat this dish with shredded meat, off the bone. It was at this moment that I realised how little meat a rabbit has. And what’s more, and I know it’s a clich√©, the meat is so similar to chicken that, after shredding it, I couldn’t tell the difference between the two by the look or the taste.

The final step of this recipe is to combine all of the components. Into the sofrito I put the shredded meat and a few spoonfuls of the cooking water, and mixed it well.

Then came the strange part...I emptied the packet of crackers on top of the mixture, added more stock to cover everything, mixed it again and left it to cook on a low heat for about 30 minutes.

From time to time I stirred it and added more stock because the crackers had absorbed a lot of liquid. I added salt bit by bit and if I hadn’t used the premixed spices, I would have adjusted the spices too.

It cooked until the crackers had the texture of well-cooked lasagne sheets and there was enough stock that it looked like a stew. Done!

My reflections

I have already shared my opinions about the ingredients and what I would do differently next time, but honestly, I won’t be making this dish again. In the end it was fine but nothing more.

The flavour of the pebrella was very strong, and although I used four times the amount of garlic than the monk did, this herb overpowered everything else. The bread was the most interesting thing about this dish and it was very curious eating soggy crackers, but they were like pieces of thick pasta without a flavour so they didn’t bring anything new, nothing different. The only “wow!” moment that I had was when I put the crackers into the stew, because this was very unusual.

But hey, I’m very happy to have made such an authentic, rural, old dish from the region I live in, with ingredients that are new to me, and it gave me another excuse to write a blog post.

I hope you have enjoyed reading this recipe. Remember that you can follow @en.mi.boca on Instagram for more photos, updates and to suggest recipes and dishes. You can also comment at the bottom of this article.

Writing about soggy crackers has made me want to dunk a biscuit in a cup of tea. How do you say “put the kettle on!” in Spanish?



Patacones con Pollo y Guasacaca

English below!

¡Buenos d√≠as! Si a√ļn no has le√≠do mi art√≠culo sobre este proyecto, te sugiero que lo leas aqu√≠, para entender lo que estoy haciendo.


Hoy empezaremos este blog en serio. Voy a contarte sobre un plato que he elegido espec√≠ficamente por su ingrediente principal: el pl√°tano. 


El pl√°tano humilde


Quiero ser clara. No estoy hablando del plátano dulce que también se llama banana. No aguanto las bananas. Estoy hablando de los plátanos para cocinar. De verdad, hablar de plátanos es mucho más fácil en mi país de lo que pensaba, porque en la mayoría de los supermercados británicos sólo hay dos opciones - banana y plantain


Recuerdo una conversaci√≥n que tuve en Brasil con un taxista, en que discutimos todos los tipos de pl√°tanos disponibles en el supermercado all√°...¡hab√≠a un mont√≥n! Y aqu√≠ en Espa√Īa he visto al menos tres tipos: el pl√°tano canario, que es muy dulce; la banana, que es menos dulce, menos caro y que David me dice es m√°s como las que compramos en Inglaterra; y el pl√°tano “macho” o “de fre√≠r”, que es m√°s como un carbohidrato que una fruta.


Bueno, el tema de hoy es sobre el √ļltimo tipo, que nunca hab√≠a ni comprado ni cocinado y raramente comido. Pero es un alimento b√°sico en muchos de los pa√≠ses donde se habla espa√Īol, as√≠ que quer√≠a aprender a cocinar un plato que lo utilizara. 


Para llegar al punto, hice patacones, tambi√©n llamados tacones o tachinos. He hecho patacones dos veces, una vez con mi amiga venezolana, y otra vez sola, y las dos veces los encontr√© muy f√°ciles y sabrosos. 


¿Qu√© son los patacones?


Antes de que lleguemos a la receta, quiero contarte un poquito sobre el patac√≥n. Un patac√≥n est√° hecho de un trozo de pl√°tano macho verde aplastado y frito. Se comen en varios pa√≠ses de Am√©rica y el Caribe como Colombia, Cuba, Ecuador, Hait√≠, Honduras, Nicaragua, Venezuela, Panam√°, Puerto Rico, Rep√ļblica Dominicana y Costa Rica, y tambi√©n se puede encontrar en √Āfrica occidental.


El pl√°tano macho verde no tiene tanto sabor y lleva mucho almid√≥n, as√≠ que es parecido a la patata o la mandioca cuando se fr√≠e. 


Hay varias maneras de comer patacones. Se pueden comer: 

  • solos con sal como patatas fritas

  • para “dipear” en algo como guacamole, una salsa picante o la ensalada de mango que hice la semana pasada

  • como acompa√Īamiento a un plato con arroz, frijoles, carne, pescado etc

  • con ceviche (una combinaci√≥n que he probado y me parece riqu√≠sima)

  • con queso

  • o con cualquier cobertura que desees, para comer como una tostada


Preparar los patacones (para hacer 6)


Un pl√°tano macho verde

Aceite neutral

Sal

Algo para aplastarlos (ver m√°s abajo para sugerencias)


Hay pocos pasos e ingredientes para hacer patacones, as√≠ que son muy f√°ciles pero muy satisfactorios de hacer, ¡especialmente en el momento de golpear!


Primero puse un sartén que estaba cubierto con aproximadamente 1 cm de aceite a fuego medio-alto para calentar. Era importante que lo hiciera antes que nada porque después de cortarlo, el plátano se habría vuelto marrón si no lo hubiera cocinado inmediatamente


Mientras que el aceite calentara, corté el plátano en trozos de más o menos 4 cm de largo. Pelé los trozos con la ayuda de un cuchillo. Usé un pedazo de la cáscara para probar la temperatura del aceite - si hubiera burbujas cuando la cáscara tocara el aceite, sabría que estaba lista.


Puse, con cuidado, los trozos del pl√°tano en el aceite y los fre√≠ durante cuatro o cinco minutos hasta que estuvieran dorados por cada lado. Los puse en papel de cocina y esper√© unos minutos hasta que se enfriaran. 


Entonces vino la mejor parte...el ¡aplastamiento! He probado dos m√©todos y ambos funcionaron:

  1. Mi amiga tiene una “prensa de tortillas” y con esto hicimos patacones muy finos y mucho m√°s grandes que la otra manera. Si tienes una prensa es una buena opci√≥n porque tener patacones m√°s grandes es mejor si quieres comerlos como tostadas.

  2. A falta de una prensa, ¡yo us√© una olla! Para hacerlos de esta manera necesitas una olla con dos mangos, una hoja de papel o pl√°stico, y confianza. No puedes ser t√≠mido con este m√©todo.


Puse el trozo de plátano vertical en una tabla lisa, con una hoja de plástico encima del plátano. Cogí la olla por los mangos y hasta una altura considerable, golpeé la olla con fuerza hacia abajo, para aplastar el plátano. En ese momento tuve patacones.


La pr√≥xima vez que tenga un mal d√≠a, ¡ya s√© que har√© para la cena! 


Después de aplastar todos los trozos, los freí de nuevo. Dejé el sartén con aceite al fuego durante el paso anterior para que todavía estuviera caliente. Es importante no llenar tanto el sartén, así que freí los patacones dos a la vez durante un minuto en cada lado hasta que estuvieran dorados.


Cuando quit√© cada patac√≥n del sart√©n, quit√© el aceite con papel de cocina y ech√© una pizca de sal en cada uno. 


Serv√≠ los patacones con pollo en tiras que cocin√© en sofrito, y con frijoles negros (¡receta en camino!), pico de gallo y guasacaca. 


¿Qu√© es la guasacaca? Tienes que seguir @en.mi.boca en Instagram para descubrirlo…!


Gracias por leer. ¡¿Hay algo m√°s que pueda aplastar?!


(25 correcciones de mi profesora)


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Patacones with Chicken and "Guasacaca"

Hello! If you haven’t read my article about this project yet, I suggest you read it here so you understand what I’m doing!


Today we’re starting this blog for real. I’m going to tell you about a dish that I have chosen specifically for its main ingredient - plantain.


I want to be clear (but this part doesn’t translate well into English because we have distinct names for the two things!) I’m not talking about bananas. I can’t stand bananas. I’m talking about plantains that you cook. To be honest, talking about bananas/plantains is much easier in my country than I realised, because in the majority of British supermarkets there are only two options - bananas and plantains.


I remember a conversation I had with a taxi driver in Brazil, in which we discussed all of the types of bananas available in the supermarket there...there were loads! And here in Spain I have seen at least three types: bananas from the Canary Islands, which are very sweet; bananas, which are less sweet, less expensive and which Dave tells me are more like the ones we buy in England; and plantain or “frying bananas”, which are more like a carbohydrate than a fruit.


Anyway, today’s topic is this last type, which I had never bought or cooked, and rarely eaten. But it’s a staple in many countries where they speak Spanish, so I wanted to learn to make a dish that utilises it.


Long story short, I made patacones, also known as tacones or tachinos. I have made patacones twice; onces with my Venezuelan friend and once alone, and both times I found them very easy and tasty.


What are patacones?


Before we get to the recipe, I want to tell you a bit about patacones. A patacón is made from a piece of green/unripe, fried, flattened plantain. It is eaten in various countries in America and the Caribbean, like Colombia, Cuba, Ecuador, Haiti, Honduras, Nicaragua, Venezuela, Panama, Puerto Rico, the Dominican Republic and Costa Rica, and it can also be found in East Africa.


Green or unripe plantain doesn’t have much flavour and contains a lot of starch, so it is similar to potato or cassava/yuca when fried.


There are various ways to eat patacones. You can eat them:

  • alone with salt, like crisps/potato chips

  • to dip in something like guacamole, a spicy sauce or the mango salsa that I made last week

  • as an accompaniment to a main meal with rice, beans, meat, fish etc.

  • with ceviche (a combination what I have tried and thought was delicious)

  • with cheese

  • or with whatever topping you want, to eat like an open-faced sandwich


Preparing the patacones (makes 6)


One green/unripe plantain

Neutral flavoured oil

Salt

Something to flatten them (see below for suggestions)


There are few steps and ingredients when making patacones, so they are very easy but very satisfying to make, especially when it comes to the smashing!


First I put oil in a frying pan so it was about 1cm deep, on a medium-high heat. It was important to do this before anything else because after being cut, the plantain would have turned brown if I hadn’t cooked it immediately.


While the oil was heating, I cut the plantain into pieces about 4cm long. I peeled the pieces with the help of a knife. I used a piece of the skin to test the temperature of the oil - if there were bubbles when the skin touched the oil, I would know it was ready.


Carefully, I put the pieces of plantain in the oil and fried them for four or five minutes until they were golden all over. I put them on some kitchen paper and waited a few minutes for them to cool.


Then came the best part...the squashing! I have tried two methods and both worked:

  1. My friend has a tortilla press and with this we made very thin patacones, much bigger than with the other way. If you have a press it’s a good option because having bigger patacones is better if you want to eat them like an open-faced sandwich.

  2. In the absence of a press, I used a saucepan! To make them this way you need a saucepan with two handles, a piece of paper or plastic, and confidence. You can’t be shy with this method.


I put the piece of plantain upright on a smooth surface, with a piece of plastic on top of the plantain. I took the saucepan by the handles and from a considerable height, smashed the pan down with force, to squash the plantain. Then I had patacones.


The next time I have a bad day I know what I’ll make for dinner!


After squashing all of the pieces, I fried them again. I left the pan of oil on the heat during the last step so it would still be hot. It’s important not to fill the pan too much, so I fried the patacones two at a time for a minute on each side, until they were golden.


As I took each patacón out of the pan, I removed the oil from it with kitchen paper and sprinkled each one with salt.


I served the patacones with shredded chicken that I cooked in sofrito, and with black beans (recipe coming soon!), salsa and guasacaca.


What is guasacaca? You’ll have to follow @en.mi.boca on Instagram to find out…!


Thank you for reading. Is there anything else I can squash?!